El Festival de Cine de San Sebastián ha arrancado con películas que me están sorprendido, pero hoy quiero poner el foco en una película que casi no necesita presentación, ya que la Academia de Cine la ha elegido como candidata a los premios Oscar por España. «La bola negra» de Javier Calvo y Javier Ambrossi fue premiada en Cannes por la mejor dirección y tras haberla visto en la sección Perlak del Zinemaldia, entiendo perfectamente el premio.
La historia está inspirada en un texto inacabado de Federico Garcia Lorca titulado «La bola negra». Esa es la excusa que cogen el duo de directores para desarrollar una historia del pasado que tiene efectos en el presente y puede que en el futuro. La Guerra Civil Española tiene ocultas muchas historias y a día de hoy sigue siendo tema esencial para crear ficción en nuestros creadores. En este caso, a parte de hablar de Lorca, la historia también nos lleva al caso de Rafael Rodríguez Rapún, que fue compañero de Lorca en la Barraca. Los Javis cogen parte de su historia para poder hablar de cómo lo ocurrido durante la guerra ha dejado una herida difícil de cerrar a día de hoy.

La película se estrena el 25 de septiembre en cines y solamente puedo animar al público que acuda a verla y disfrute de esta bella historia. Sin entrar en el relato de la historia, hay que destacar el brillante guión, basado en la obra del dramaturgo Alberto Conejero. Las historias se entrelazan de una manera magistral y los diálogos están perfectamente medidos. A pesar de contar un drama que duele a muchos de los espectadores, tiene algún que otro momento de humor que ayuda a bajar la carga emocional.
Cada escena que muestra esta película tiene un sentido visual que nos hace recordar en algunos momentos incluso a anuncios de perfumes de la firma Jean Paul Gaultier, que convierten Granada en un posible puerto marinero. Pero si hay una parte que me ha fascinado a nivel visual ha sido el momento en el que los soldados están de vuelta de haber visto al personaje de Penelope Cruz y vuelven extasiados de emoción y queriendo disfrutar del mar antes de volver al cuartel. La alegría de los soldados contrasta con lo que puede que pase en los días siguientes.
Para esta película hay un amplio elenco protagonista que bordan cada papel que disfrutamos. Me ha parecido destacable la cantidad de extras que han podido hacer falta para las escenas en las que hay mucha gente y me ha llamado la atención encontrarme entre ellos personas reconocidas del mundo de la literatura y la moda. No hay duda que Javier Calvo y Javier Ambrossi están rodeados de talento y han querido aprovechar su posición para poder mostrarlo en pantalla grande.
Esta película emociona en cada escena y hace pensar en ese mundo que hubiera podido ser, si la barbarie de la guerra y la posterior dictadura no hubiera llegado a aquella sociedad que aspiraba a una libertad que no pudieron disfrutar.