Restar la importancia a los premios

La época de premios ha llegado a la industria del cine. Durante estos meses la prensa y las salas de cine estarán preocupadas por lo que pasa en Los Goya, la carrera de los Oscar o este mismo fin de semana con los Premios Feroz. ¿Pero por qué nos importan tanto los premios? Está claro que son un reconocimiento muy importante para las películas y gracias a los premios las películas se hacen más conocidas y son claves para la venta de entradas. Es por eso, que muchas de las películas nominadas en los Oscar se estrenan ahora, para que podamos verlas antes de que llegue la gala de Los Angeles.

A pesar de esa importancia para la industria, ¿qué hay detrás de tanto premio y es verdad que son tan relevantes? Es una pregunta que me suelo hacer a menudo, sobre todo tras el Festival de Cine de San Sebastián. Durante muchos años en el Festival me ha pasado lo mismo. Normalmente no me veo todas las películas de la Sección Oficial y cuando llega la ganadora, resulta que es una de esas películas que me he dejado para más adelante. Cuando llega a salas, a veces me ha pasado que la película no ha tenido gran recorrido y se me pasa verla en pantalla grande y para cuando llega a alguna plataforma, que normalmente es Filmin, ya se me olvida que existe. Las últimas películas ganadoras de la Concha de Oro en Donostia fueron «Los Reyes del mundo» de Laura Mora y «O Corno» de Jaione Camborda. La película de Mora tardó muchísimo en llegar a las salas de cine comerciales tras su premio y tuvimos que recordar al público el premio que ganó esta gran película. Con la Concha de Oro de 2023 ha pasado algo diferente, ya que la película de Camborda se estrenó unas semanas más tarde del festival, pero ahora mismo no la vemos nominada a mejor película ni en los Goya ni en los Feroz.

Me parece muy interesante el ejemplo de lo que ha pasado con la película de Camborda. Creo que los premios y la relevancia son efímeras en muchas ocasiones. A pesar de que son importantes para la industria y para la venta de entradas de las películas, esa importancia es momentánea y dura las semanas que está la película en cartelera. Esta semana la directora donostiarra daba una entrevista en Berria en la que decía que gracias a la Concha de Oro, se le han abierto muchos caminos y le ha dado mucha visibilidad a la película. En la misma entrevista también admite que el premio hizo que la gente se acercara a las salas para poder verla. Pero cuando han llegado las nominaciones, la película ha perdido su importancia y es probable que se vaya de vacío en las pocas nominaciones que tiene.

Está claro que los premios son importantes para quienes los reciben, pero, ¿qué pasa con todo lo que queda sin premiar? Hay mucho cine en los márgenes que no llega a los grandes titulares o entrevistas que hacen los medios de comunicación generalistas. Por otro lado, es interesante analizar como se habla sobre los premios en los medios de comunicación. La directora vasca Estibaliz Urresola lanzó una interesante reflexión en los Premios Forqué que sorprendió a mucha gente. La directora aprovechó el momento de agradecimientos al recibir el premio a Mejor Largometraje de Ficción en los Forqué: «Creo que alrededor de estos eventos se generan unas narrativas de vencedores y vencidos y, como decía alguien antes, no podemos entendernos como competidores, somos compañeros. El cine no puede caer en esta forma de hablar sobre la cultura y colocarnos en estos lugares de luchar por Goyas y por no Goyas. Esto no puede ser». En el mismo evento Urresola indicó que en 2023 se habían estrenado 320 películas y la mayoría de ellas se habían quedado fuera del sistema de premios. En su discurso señalaba lo siguiente: «Hay muchas ausencias, muy lamentables, pero claro, es que el propio sistema se pone en evidencia cuando tenemos una cinematografía tan rica y tan importante que hace historia fuera de nuestros territorios, así que quizá hay que utilizar también un poco de nuestra creatividad de este sector para inventarnos una forma de valorar y de celebrar el cine, que haga hueco y espacio para todas». La reflexión de Urresola ha causado debate en el mundo del cine y en la entrevista a los directores nominados a mejor película de los Goya en la Cadena Ser, la directora vasca ha insistido de nuevo en esa idea.

En plena temporada de premios no dejo de pensar en un consejo de una amiga: «quitarse la importancia». Muchas veces damos demasiada importancia a cosas que no la merecen y cada vez tengo más claro que los premios no deberían ser tan importantes. Durante esta época mucha gente me pregunta si son tan buenas las películas que se nominan o las que ganan. En muchas ocasiones he discrepado con los Goya o los Oscar, ya que las películas ganadoras no eran mis favoritas. Es por eso que siempre recomendaré que la gente se acerque al cine para ver películas que le apetezcan, a buscar historias que le puedan hacer sentir mejor o simplemente entretenerse un rato. Si me dejaran a mi elegir los nominados a los Goya, tengo claro que muchas de las películas nominadas no estarían ahí. Es por eso que creo que los premios tienen varias funciones y una de ellas es entretener. Mientras vemos los premios hablamos de cine, recomendamos a amigos películas y los creadores disfrutan de una noche que probablemente nunca olvidarán. Pero vuelvo a la pregunta del inicio, ¿son relevantes los premios? Sin duda no lo son, pero son parte del espectáculo y eso no va a parar nunca.

Un comentario sobre “Restar la importancia a los premios

  1. No podría estar más de acuerdo. Es más, diría que a veces nos da tanto la turra con los premios que nos hacen sentir mal si no nos gusta la peli que gana tal premio. Y oye, todo es opinable y personal, no habría que sentirse mal, sino buscar cosas con las que realmente conectamos.

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