Frantz

Enemigos del blanco y negro, rendíos. Después de ver esta película no vais a tener más remedio que reconocer que, desde The Artist, no veíais algo tan delicado y elegante.François Ozon nos trae una historia que define una existencia atrapada en un sentimiento de pérdida constante, interrumpida solamente por momentos de felicidad efímeros, pero intensos y llenos de color. Literalmente. Sin embargo, la sensación que transmite el filme en conjunto es positiva. Desde luego, no puede discutirse que el guión es impecable.

El_circulo_del_fotograma_Frantz.jpg

Frantz era el prometido de Anna (Paula Beer), pero murió en Francia, caído en batalla. Los padres de él, los Hoffmeister, cuidan de Anna como si fuera su propia hija, y ésta visita la tumba de su prometido todos los días, religiosamente. Le lleva flores, saca las malas hierbas, y en general mantiene la tumba limpia. Sin embargo un día aparece un hombre frente a la tumba de Frantz, llorando y muy compungido. Éste resulta ser un francés que dice ser amigo del fallecido, con lo cual Anna le invita a cenar un día a casa, para que les cuente historias de Frantz en sus días en Francia y alivie así un poco su dolor.

Adrien Rivoire, que así se llama el misterioso francés, acepta su invitación, y poco a poco se va afianzando una relación de amistad entre los Hoffmeister y Anna con Adrien. La calidez de los lazos que van creando choca con la frialdad con la que es tratado en el pueblo de Anna, donde los franceses no son bienvenidos. La Primera Guerra Mundial acaba de terminar, y ambos bandos están aún resentidos entre sí por la cantidad de víctimas que han caído. Ozon utiliza esta ambientación histórica donde todos están cansados de tanta violencia para construir un mensaje pacifista, demostrando que puede surgir una amistad entre los dos protagonistas, un francés y una alemana.

Sin embargo una terrible verdad amenaza la burbuja de felicidad que han construido, y la situación creada parece que obliga a engendrar una mentira para protegerla. Pero ¿era realmente necesario mentir? En ese instante, la película nos saca de la zona de confort y nos obliga a plantearnos si se puede justificar una grandísima mentira con el fin de proteger a nuestros seres queridos. El desarrollo de los acontecimientos en el resto de la película me hace pensar que Ozon y aquí una servidora tenemos puntos de vista diametralmente opuestos al respecto.

Aún así, no me queda más remedio que perdonarle, porque hay que reconocer que esta película es de las de guardar en esa estantería especial donde uno atesora todas aquellas cintas que tienen un algo diferente, y que además son preciosas. Y es que mantiene en todo momento una perspectiva que recuerda a las de las obras de teatro, donde el fondo casi desaparece para resaltar el protagonismo de los personajes que van apareciendo. Tiene esa clase de encanto. No os sintáis incómodos si después de verla os sentís enamorados. No vais a poder evitarlo.

Una colaboración de Eva Luna

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s