Siberian Love (2016)

La región siberiana Onon-Borzya está a 8.400 kilómetros de distancia de Berlin, lugar de residencia de la directora del documental, Olga Delande, y a 10.215 kilómetros de Barcelona, lugar de la proyección del mismo. Pese a la distancia geográfica, el asunto tratado podría ser cuasi universal: el choque frontal de mentalidades y modos de vida  a nivel intergeneracional y la incomprensión y rechazo que de ello se deriva.

Siberian Love es un experimento autoetnográfico en el que la protagonista ( y guionista y directora) vuelve a su pueblo natal y convive con sus familiares en reiteradas ocasiones. Olga Delande es una artista afincada en Berlín desde hace veinte años; una mujer independiente en la treintena cuya forma de vivir entra en conflicto con  su lugar de origen. El documental se presenta, pues, como una  retahíla de reproches dirigidos a ella por no estar casada ni tener descendencia. Aún en 2017 ser una mujer soltera es sinónimo de estar incompleta y fracasada, ya que  el matrimonio y la familia son expectativas sociales convertidas en reglas morales inexorables. Este conflicto entre cosmovisiones no es exclusivo de Siberia: en muchas latitudes se dan tensiones entre el conservadurismo de las generaciones anteriores y el inconformismo de las más jóvenes.

Olga filma diferentes entrevistas y festejos con sus familiares. Lo que en un primer lugar parecía que sería un retrato un tanto maniqueo de una zona rural empobrecida y tradicional acaba por convertirse en un mosaico  de vivencias fácilmente leídas desde una perspectiva de género. Concretamente, las entrevistas, tiernas y ácidas que realiza a mujeres que reflexionan sobre sus relaciones matrimoniales son una gran manera de abordar cuestiones como qué es “trabajo” (remunerado) o el empoderamiento.

En definitiva, este documental narra de una forma sencilla y profunda los conflictos de volver al hogar familiar y procesar los conflictos causados por ser diferente. Ese origen que tanto se mitifica puede dejar de ser un lugar seguro en el que nuestras trayectorias puedan ser comprendidas y justamente valoradas: el hogar siempre alberga la posibilidad de dejar de serlo.

Mayte Cantero

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.